La sombra de un recuerdo ingrato, algo que jamás sucedió, se extendió sobre mí cubriendo mis ojos con un color gris que detesté por horas y horas. Ni siquiera la (incontables veces) comprensiva Luna pudo ayudarme…
ahora me siento como una criatura mágica que perdió sus poderes y ha vuelto a ser mortal hasta que le llegue su final.
2 nov 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario